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lunes, 2 de septiembre de 2013

Capitulo 1



 El pequeño grupo de entidades multimillonarias que llenaban aquel extraño coliseo, con paredes reforzadas de acero y oro, estaban cada vez más emocionados por ver el próximo encuentro entre aquellos extraños “fenómenos”, como les decían. Este encuentro era el más esperado  desde hace más de diez años, ya que un nuevo tipo de fenómeno sería presentado y puesto a prueba frente a sus creadores, lo juzgarían y verían si es lo suficientemente bueno para permanecer con vida.
-Aposte todo por él-dijo un viejo canoso, dueño de una mega corporación,  a su acompañante, una hermosísima mujer tan egocéntrica y egoísta como su belleza.
-¿Te dieron los detalles?-pregunto un hombre que se encontraba en el asiento de atrás, mientras jugueteaba con aquel  nuevo celular que había sido anunciado hace poco pero aún no se había distribuido al público en general.
-Solo me dijeron que era extremadamente poderoso y paso todas las pruebas sin ningún problema, es el más fuerte de todos- respondió el viejo, le guiño un ojo a su mujer. Aquélla respondió con una ya ensayada risita, lo que no se esperaba el viejo es que su muerte iba a ser causada por esta próximamente.
-¿Nada más?-preguntó otro mientras fumaba un puro.
-No, aunque pague una gran cantidad de dinero no me permitieron saber más- el viejo volteó y dirigió su mirada a aquel hombre de aspecto sombrío y malévolo-Máximum debe saber más, el dio diez veces más que yo y cualquiera de nosotros para este nuevo proyecto.
Todos, hasta esa egocéntrica mujer, voltearon a mirar a Máximum, el mayor inversionista de aquella extraña y cruel recreación. Máximum era quizás el hombre más poderoso del mundo, pero vivía en las sombras, solo las personas más importantes sabían de él, y a lo que se dedicaba también era un secreto.
Faltaban pocos segundos para que iniciara, las compuertas que se encontraban a una buena distancia del público se abrieron y de ellas salieron soldados totalmente armados y pequeños pero poderosos tanques. Todos ellos  se agruparon formando un círculo dejando un pequeño espacio para que el invitado de honor pudiera ingresar.
Un silencio ocupo el lugar de repente, ya nadie hablaba. Pero al poco tiempo fue reemplazado por el tintineo de unas cadenas, la hora había llegado y ella estaba ahí.
La pequeña y delgada chica de un extraño cabello celeste casi blanco se posiciono al centro del estadio, rodeada por soldados y tanques, enemigos para ella. Lexi ya le había hablado de aquel combate, sobrevivir, ese era el objetivo. “Mátalos a todos y aseguraras tu vida, no tengas compasión ya que ellos no la tendrán contigo” le había dicho aquella extraña pero amigable chica que desprendía electricidad de su cuerpo cuando lo deseaba, y eso iba a hacer apenas las cadenas se soltaran.
Los espectadores se encontraban decepcionados. ¿No que era el más fuerte? Qué gran mentira. ¿Cómo aquella pequeña chica iba a acabar con aquel ejército sediento de sangre? Habían visto de todo los pasados años, chicos y chicas de todas las razas y culturas, pero todos se veían muy fuertes y poderosos, además de que poseían aquellos impresionantes poderes.
La chica respiro, la victoria estaba asegurada, ella sabía de lo que era capaz y no se detendría por nada.
De la misma puerta por la que salió la chica apareció un hombre, alto y guapo  con una notable ascendencia  asiática, el cual era el presentador.
-¡Bienvenidos todos! ¡Este año tenemos el placer de presentarles a la nueva y más poderosa creación de nuestros grandes científicos!-todos aplaudieron admirando a aquellos intelectuales que se encontraban en el más alto de los palcos-¡Y como saben, ya que los rumores se expanden como pólvora, su habilidad es única y lo descubrirán en este momento!-el presentador corrió rápidamente hacia las puertas que se cerraron después de él, nadie quería encontrarse en aquella arena donde el olor a muerte estaba por todas partes.
Aileen estaba lista, sabía que si ella no atacaba primero ellos lo harían, así que empezó. Un tic sonó de las cadenas, estas se habían separado, dejando sus muñecas libres, y al mismo momento el tiroteo inicio. Aileen separo los brazos y los alzó, aunque no era necesario eso hacía que fuera mucho más fácil levantar cosas con su mente, al mismo tiempo los tanques y soldados fueron levantados en el aire.
El público estaba extasiado, esa pequeña chica levanto a los hombres y los tanques, ahora cada uno de aquellos hombres y mujeres con una gran cuenta bancaria la estaban deseando tener en su poder.
Aileen tenía que matarlos, tenía que hacerlo, pero… no podía, aquellos hombres solo buscaban mantener a sus familias aunque tuvieran que morir, ella lo sabía, había escuchado como uno de ellos firmaba un contrato de confidencialidad con los organizadores del evento. No lo iba a hacer, quizás lastimarlos y dejarlos inconscientes funcionaria. Bajó las manos con un rápido movimiento y todos los tanques y soldados no se movieron más.
-¡Como ven esta pequeña señorita es un mar de sorpresas! ¡Ahora esperemos que nos deleite con el gran final!-dijo el presentador a todo el público con una gran y falsa sonrisa.
-¡¿Gran final?!¡Esto ya acabo, están inconscientes, pase la prueba, me voy!-interrumpió Aileen lanzando una mirada llena de cólera al presentador.
-Señorita…-el pobre hombre casi se hace en sus pantalones, en cualquier otro tipo de circunstancias no soportaría que una chiquilla de su clase le hablara así, pero él sabía lo que era y lo que podía hacerle.
-¡¿Qué?!-grito la chica.
El público tenía una extraña mezcla de emociones. Ira, la chica no respetaba las reglas, y diversión, el presentador estaba siendo humillado por aquella pequeña. Todos estallaban en risas menos Máximum que miraba a Aileen con severidad.
-¡Suficiente!-gritó Máximum-la chica tiene razón, cumplió con su deber, dejarnos ver que es “útil”-todos estaban asustados, mirando como aquel hombre que parecía matar con la mirada les llamaba la atención-dejen que se vaya –dijo y se sentó.
Las compuertas se abrieron y Aileen que estaba tan sorprendida como el resto camino lentamente hacia ella, una vez que estuvo parada al frente de esta se voltio-Gracias-dijo y paso.
Se había librado de un gran peso de encima, no la matarían, pero en este momento era un producto el cual estaba a la venta.


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